PRISIÓN, DISCAPACIDAD Y DEPORTE El deporte genera inclusión en un lugar hostil donde las personas más vulnerables se ven forzadas a escalar sin arnés. La vida en prisión puede ser difícil. Si a esto se le añade tener una discapacidad intelectual o un trastorno de salud mental puede suponer cumplir una doble condena. Personas más vulnerables a todo tipo de abusos y con menos oportunidades de participación. Es por ello que, iniciativas como la que recogemos en este artículo, son tan fundamentales. Hace cerca de un año, un educador y una educadora de uno de los módulos del centro, empezaron a desarrollar un taller de hábitos saludables destinado a internos con trastorno de salud mental, discapacidad intelectual y otros tantos que pudieran tener el rol de apoyo y convertir esta iniciativa, en una actividad deportiva inclusiva. “Los educadores y educadoras pensamos que a través del deporte podríamos crear un espacio donde mejorar su vida, a nivel físico y mental, dentro del centro penitenci...
No somos un solitario barco en alta mar. Somos ese velero que lucha por su propia supervivencia donde los yates se abren paso a codazos, donde lo fácil es ser como los demás y lo difícil es ser como realmente quieres ser. Buscamos nuestro espacio y queremos ser tu altavoz. Queremos que te sirvas de nuestra brújula para encontrar tu camino mientras te ayudamos a manejar el timón. Buscamos que la sociedad sea capaz de remar bajo una misma bandera: la inclusión, la diversidad, la felicidad.