Práctica deportiva Acoidán
Uno de los objetivos que promovieron este blog, no es otro que la visibilidad y puesta en valor de buenas prácticas deportivas. Sin duda, internet es una gran herramienta para conocer todo aquello que el mundo del deporte ofrece, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Hoy te invitamos a quedarte en casa para acercarte a una historia de gran valor, la de Acoidán y la portería.
Su andadura en el equipo Inclusivo del C.D.U. Finca España, está dictada y marcada por unos guantes, los de portero, su herramienta para que el balón no bese la red. Es curioso como el sueño de unos, el gol, es completamente contrario al de otro, evitarlo. Y de esta manera es como, nuestro protagonista, siente la pasión del fútbol.
Acoidán nos cuenta cómo tardó casi un año en decidirse a entrenar con el grupo de porteros y porteras. Los entrenadores, algunos compañeros y compañeras y otros miembros el club se lo recomendaban, pero él no terminaba de verlo. “Sentía miedo, no me veía con confianza”. Ahora entrena una vez a la semana con el grupo y le gustaría que fuesen más días. Dice que su entrenadora sabe cómo enseñarle, que ha aprendido muchas cosas que no sabía y ha mejorado gracias a ella. “Me siento seguro y capaz de hacer muchas cosas”. En cuanto al resto del equipo, se siente uno más. “Cuando entré, me daba vergüenza hablar con ellos y con ellas, pero poco a poco me solté, me ayudan diariamente a mejorar y me siento parte del grupo”. Acoidán cree que esta buena práctica puede servirle de ejemplo a otros chicos y chicas con discapacidad y a otros clubes. “Si no me hubiera atrevido a probar, me hubiera perdido esta experiencia, les animo a que no tengan miedo”.
En palabras de Noelia, la
entrenadora de porteros y porteras del club, para el grupo ha sido lo mejor que
les ha pasado este año. Acoidán se ha adaptado muy bien a la dinámica de los
entrenamientos, es uno más. Los apoyos que le ha dado se focalizan en la
confianza en sí mismo y en sus capacidades. Ha ido cambiando poco a poco el “no
lo sé hacer” por “vamos a probar”. Noelia nos cuenta que en algunos aspectos
relativos a la portería alcanza resultados mejores que sus compañeros y
compañeras. Contar con su participación, la ha motivado hacia la creatividad de
las tareas y a la mejora comunicativa. El resto de componentes, han comprobado
que aun siendo diferentes, todos y todas comparten su pasión por la portería.
Cuando lo ve “volar” con una facilidad característica en él, cuando ve como los
compañeros y compañeras le felicitan, cuando lo ve orgulloso de sí mismo, es
ahí cuando su trabajo toma sentido.
Para Naiara, portera del femenino del club, la experiencia ha sido muy buena y positiva ya que aprendemos de él y él sobre nosotros y nosotras. No le tiene miedo a nada, hay cosas que nosotros no hacemos por miedo, él siempre está dispuesto. Es muy divertido, nos reímos mucho con él, se pasa rápido y bien. Naiara cree que, aunque sea una persona con discapacidad, no le tiene miedo a nadie, “siempre va para adelante”. Le ha enseñado a no tener miedo y a enfrentarme a las cosas. Ella opina que otros equipos deben verlo bien, porque todos y todas merecemos las mismas oportunidades. El problema es que los clubes no lo quieren llevar a cabo por miedo, desconocimiento de lo que es la discapacidad.
Nos cuenta que cuando se estresa en los entrenamientos porque no le sale un ejercicio, él lo hace y le anima a hacerlo. “Si es al revés, yo lo animo a él. Siempre hay comunicación y buen ambiente.”
¿No somos todos y todas diferentes? Pues como bien dice Naiara, abracemos la diferencia porque en ella, reside el aprendizaje.
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