Un referente que hizo de La Gomera, un lugar desde el que recorrer caminos en pro de la inclusión en los banquillos de la isla.
Cristo Romén Cubas, nativo de La Gomera, vivió en primera persona los muros que se levantan alrededor de la discapacidad. Con tan sólo catorce años, tuvo la madurez, la confianza y la valentía de decir basta. Necesitaba sentirse útil, salir de casa, hacer cosas y reconciliarse con la sociedad. De esta manera, llegó al Cadete del C.D. Juniona, donde estuvo durante dos temporadas y disfrutó de su primera experiencia como entrenador.
Del C.D. Juniona, pasó al A.F.B. Once Diablos donde, durante toda una temporada, pudo sentarse en los banquillos de los equipos de categoría Alevín e Infantil, categorías de fútbol 8 y fútbol 11 respectivamente. Esta experiencia, hizo que evolucionara deportivamente y que siguiera creciendo su gen de entrenador.
Después de estar en el A.F.B. Once Diablos, recaló en la A.D. Juventud Sanse, club en el que ha disfrutado de una estancia más larga y donde ha experimentado con otras categorías ya que no solamente ha estado en contacto con los Alevines e Infantiles, sino que también ha podido echar una mano con el Femenino.
“En La Gomera, soy el único entrenador con discapacidad, es verdad que, en un principio, las diferentes plantillas se sorprendían al verme, pero luego el trabajo hablaba por mí.” Palabras que definen el carácter, la pasión por entrenar y la actitud ante la vida de este joven entrenador.
Otras experiencias, han servido para curtir a este entrenador que vive para derribar muros. También fue monitor en la Primera Edición del campus organizado por la Unión Deportiva Las Palmas en la isla. La experiencia fue tan bonita y enriquecedora, que este año, han vuelto a contar con Cristo Romén para sacar adelante la Segunda Edición.
Si bien es cierto que cada club en el que ha estado, tiene unas características propias bien marcadas, Cubas dice que se ha sentido “muy valorado y querido con continuas muestras de cariño y respeto tanto hacia él como a su trabajo.” En cuanto a la titulación de entrenador, destaca que “no fue fácil obtener el Nivel I ya que en un primer momento no me dieron los apoyos que necesitaba, pero tras una charla con el Inspector de Educación, todo se solucionó.”
Desconocemos si Cristo Romén Cubas lo sabe, pero es todo un referente en la isla, donde al mismo tiempo que ha derribado el muro de la discapacidad en los banquillos, ha educado desde la inclusión y la diversidad a sus plantillas y ha abierto puertas para que otras personas con discapacidad accedan a espacios, hasta ahora, reservados para otras personas.
Finalizamos con una reflexión que realiza el propio Cubas: “En La Gomera, hay mucho por hacer y muchos caminos por andar. Es muy difícil formar un equipo para personas con discapacidad porque no disponemos de la misma visibilidad que existe en otros lugares. Llegó el momento de dar un paso hacia adelante.”



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