Discapacidad, vulnerabilidad y deporte
En este espacio hablamos sobre deporte y discapacidad, de referencias y de inclusión, de oportunidades y de derechos. Cuando la discapacidad impacta en la vida de una persona es una variable que la condiciona irremediablemente. Pero puede que no sea el factor más determinante. Esto tiene que ver con la interseccionalidad, con la idea de que varias categorías biológicas, sociales y culturales interaccionan en múltiples y/o simultáneos niveles que influyen en la calidad de vida de la persona. Esto se traduce, por ejemplo, en que hay diferencias significativas entre tener discapacidad y estar en situación de vulnerabilidad social o no.
Las personas con discapacidad que cuentan con un entorno familiar, social y económico favorable, partirán con un privilegio de base que no podrán experimentar quienes carezcan de estos beneficios. Tendrán servicios, recursos y apoyos a su alcance con los que les será más fácil desarrollar sus proyectos de vida. Contarán con barreras igualmente relacionadas con la inclusión social, con la accesibilidad, con la participación, etc.; pero podrán acceder a más espacios, tendrán más redes de apoyo.
Sin embargo, si existe una situación de vulnerabilidad añadida a la discapacidad, el reto es mayor. Las barreras aumentan y las oportunidades disminuyen. El acceso a los servicios es más lento y reducido, no hay relaciones sociales de calidad, ni presencia o participación en la comunidad. El círculo de la vulnerabilidad social se hace trascendente en la vida de la persona y la discapacidad es un factor más que contribuye a su aislamiento y pérdida de derechos.
Todo esto traducido al mundo del deporte, implica que las personas con discapacidad en situación de vulnerabilidad tengan aún más dificultades para poder desarrollar una práctica deportiva inclusiva. Poder estar en un equipo, o acceder a alguna instalación, ya sea pública o privada, suele tener un coste económico que no se puede asumir. Si a esto le sumamos equipación , complementos, traslados, etc., hace que sea muy complicado acceder al deporte para las personas con discapacidad que no cuentan con recursos. Por lo tanto, están en una situación de desventaja social, física y emocional.
Si queremos que el deporte sea un aspecto de relevancia inclusiva, accesible, universal, una herramienta para crear comunidades y entornos de mayor calidad , tiene que poder contar con los recursos para que esté al alcance de todos y todas. Tenemos que romper esos factores que nos limitan y nos llevan a los márgenes.


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